MURCIÉLAGO (First 50 words)

Muchas manos, manos sucias y pegajosas, manos de adolescentes; fervientes, ansiosas por un nuevo chisme, algo que le dé sentido a sus vidas vacías. Ellas son portadoras de un mensaje.
Por debajo de las bancas, furtivamente, lejos de la mirada del profesor, se pasan entre ellos un papel.
Así era antes, hace mucho. Antes de que los mensajes de amor se transmitieran a través de ondas en el aire, se transmitían en papel de un lado al otro del salón, siendo la vía de comunicación todas esas manos, que seguían un solo código: el mensaje debe llegar a su destino. Ni el más descarado hereje se atrevería a romper tal código. Si un mensaje llega a sus manos, no desecharlo, ni fisgonear, es la naturaleza humana transportarlo hasta su destino.

Y llega, como siempre, llega. No hay servicio postal más confiable.
Él lo abre.
Dice:

T5 709

“¿Qué?” Piensa él, confundido. Y la mira desconcertado por entre el follaje de uniformes.

Él murió creyendo que nadie lo había amado nunca.

Reto First 50 Words

¡Ya llevamos cinco semanas con este reto!

Da click en el enlace si quieres leer el ejercicio de mi colega Alan Flores. 

 

¿Quieres unirte a nosotros?

¡Es fácil!

Sólo tienes que compartirnos el texto que generes con el tema de cada semana (que tomamos del blog First 50 Words). 

Esta semana el tema fue “¿Qué?”, la siguiente semana el reto es:

Comiendo pastel

No te limites, el texto es de mínimo 50 palabras, pero puede ser tan largo como quieras. 

Si harás este reto en tu blog, ¡Compártenos el link! Sino, ¡escríbelo en los comentarios!

Esperando (First 50 words)

Dos albañiles llegaron a su lugar de trabajo.

Se encontraban en aceras aledañas, una frente a la otra. El terreno estaba listo y ellos tenían sus herramientas. El albañil de la acera derecha sacó su equipo recién comprado, lo extendió frente a él y lo sacudió, con la esperanza de que el otro hombre lo viera.

El albañil de la izquierda, antipático ante tanta presunción, prefirió no sacar sus viejas y desgastadas herramientas mientras no fuera necesario. Cuando llegara el trabajo, su prepotente vecino no tendría tiempo de fisgonear y chismear sobre sus herramientas.

Ambos se sentaron a espera a que llegara el camión con los materiales, sin embargo, transcurrida una hora, no llegaba nadie. El albañil de la derecha tuvo que volver a limpiar sus herramientas, que ya se habían empolvado, y después se sentó de nuevo a esperar.

El albañil de la izquierda, preocupado, se levantó y fue en busca de los encargados del material.

El albañil de la derecha continuó sentado toda la mañana, esperando. Comió su almuero y después esperó aún más. Limpió de nuevo sus herramientas y esperó. Pulió sus herramientas y esperó.

Finalmente, una hora antes de finalizada su jornada, vio a lo lejos el camión con el material. Al llegar a su destino, el albañil de la izquierda descendió del asiento del copiloto y comenzó a preparar sus herramientas mientras el conductor descargaba

El albañil de la derecha aprovechó la última hora para guardar cuidadosamente sus herramientas. Ya tenía el material ahí, ya trabajaría al día siguiente.

El albañil de la izquierda prefirió apresurarse y hacer un poco de mezcla. Antes de que finalizara la jornada, pudo acomodar un par de ladrillos, uno sobre el otro. Sonrió ante su pequeño avance y guardó sus herramientas para irse.

-Hasta mañana- dijo el albañil de la derecha.

-Hasta mañana- respondió el de la izquierda.

Y cada uno tomó su camino.

“Tonto, pudo haber descansado el día si se hubiera quedado esperando”, pensó el albañil de la derecha mientras, en su maletín, tintineaban sus herramientas sin usar.

Reto First 50 Words

¡Ya llevamos un mes con este reto!

Da click aquí si quieres leer el ejercicio de mi colega Alan Flores. 

¿Quieres unirte a nosotros?

¡Es fácil!

Sólo tienes que compartirnos el texto que generes con el tema de cada semana (que tomamos del blog First 50 Words). 

Esta semana el tema fue “Esperando”, la siguiente semana el reto es:

¿Qué?

No te limites, el texto es de mínimo 50 palabras, pero puede ser tan largo como quieras. 

Si harás este reto en tu blog, ¡Compártenos el link! Sino, ¡escríbelo en los comentarios!

El jueves pasado (First 50 words)

days_passing_by_cautionwetfloor-d2hmri0
Photo by Estée Janssens on Unsplash

No puedo estar segura de que mis recuerdos de ayer sucedieron. No puedo estar segura de si el segundo que acaba de pasar fue real.

Nada me lo asegura. Mis recuerdos, sí, lo sé. Pero la mente humana es tan manipulable, tan moldeable. Todos esos recuerdos podrían haberme sido implantados.

Miro el papel. Estas palabras que creo haber escrito, ¿serán realmente mías?

Yo pienso que hace un instante fue mi pluma, fue mi mano, la que las plasmó en el papel. Pero podría no ser así.

Recordar el pasado parece tan irreal como pensar en el futuro. No es algo que esté aquí, frente a mí; existe sólo dentro de mi mente, y dentro de la mente de aquellos que creen habido vivir esos falsos instantes conmigo. Locura colectiva.

No confío en mis recuerdos, sólo creo en el instante que estoy viviendo.

El mundo fue creado por un grupo de extraterrestres el jueves pasado. Y ellos me manipulan con recuerdos falsos, plagados de sentimientos que nunca existieron, para que piense que llevo más tiempo aquí. Para que sienta que amo a las personas sentadas a mi lado. Miro sus caras. ¿Quiénes son en realidad estos extraños? Uno me observa y creo ver en él ojos de alien.

Mejor alejo de mí estos pensamientos, no vaya a ser que estas criaturas tengan el poder de leer mi mente.

Reto First 50 Words

¡Este fue el resultado de la tercera semana de este reto!

Den click aquí si quieren leer el ejercicio de mi colega Alan Flores. 

¿Quieres unirte a nosotros?

¡Es fácil!

Sólo tienes que compartirnos el texto que generes con el tema de cada semana (que tomamos del blog First 50 Words). 

Esta semana el tema fue “Ayer”, la siguiente semana el reto es:

Esperando

No te limites, el texto es de mínimo 50 palabras, pero puede ser tan largo como quieras. 

Si harás este reto en tu blog, ¡Compártenos el link! Sino, ¡escríbelo en los comentarios!

Desde cero (First 50 words)

image
Photo by Elijah Hail on Unsplash

Todos desearían tener mi secreto.  Pero no es algo de lo que pueda hablar con facilidad.

He aprendido lo suficiente a la fecha como para saber que todos creerían que estoy loco si se los cuento, y tampoco sería fácil si me creyeran, pues me envidiarían, me perseguirían para descubrir mi secreto.
Ni yo mismo sé cómo lo hago, así que guardó silencio y continuó como si nada pero, por lo bajo, me rio cada vez que escucho:
“Si no existiera la muerte, la vida no tendría sentido.”
“Somos perfectos en nuestra imperfección.”
“Si naciéramos sabiéndolo todo, ¿qué sentido tendría la vida?”
¿De verdad lo creerán así?, ¿no ven la maravilla que sería comenzar la vida ya sabiendo todo lo que aprendiste en la anterior?, comenzar donde terminaste, ser capaz de ser la persona que no pudiste ser en tu vida anterior; verdaderamente aprender de tus errores para cometer nuevos.

No, ellos no tienen idea de que estoy viviendo por enésima vez, y que no me importa morir porque sé que renaceré para volver a vivir lo mismo una y otra vez, pero siempre será diferente, porque ya conoceré a mis enemigos, ya sabré cómo vencer los obstáculos que se me presenten, y puede que por ahora la muerte sigue encontrándome al final, pero tengo ante mí un mundo de infinitas posibilidades. A prueba y error, eventualmente ser inmortal. Un día la muerte ya jamás me alcanzará…

-¡Mamá!
-Te dije desde hace rato que ya apagaras eso, ¡bájate a cenar!
Con los ojos llenos de lágrimas, pero sin derramar ninguna, Toñita se levantó y bajó a la cocina a cenar.
Doña Antonia suspiró. Odiaba cuando su hija lloraba, pero hacía días que Toñita no se despegaba del Nintendo después de la escuela. Sólo esperaba no haber descompuesto el costoso aparato desconectandolo así.
Toñita se sentó en la barra, cabizbaja; había estado tan cerca de derrotar al jefe final…

Una vez más estoy en este limbo, pero es sólo cuestión de tiempo. Renaceré para tener otra oportunidad. Tal vez en mi siguiente vida logre ser inmortal.

First 50 Words

Alan Flores y yo comenzamos con un nuevo reto:

Durante 12 semanas, estaremos publicando cada jueves un cuento o relato. El tema del mismo, lo tomaremos de un blog que diariamente publica (en inglés) temas para retos de escritura, llamado First 50 Words.

Si quieres, ¡únete a nosotros! Esta semana el tema fue “Mi secreto”, la siguiente semana el reto es:

Ayer

No te limites, el texto puede ser tan largo como quieras, o tan corto como desees. ¡Compártelo con nosotros cuando lo hayas hecho!

Profecía autorrealizada (First 50 Words)

Photo by Łukasz Łada on Unsplash

A mediados de noviembre, siempre se cumple mi profecía autorrealizada.

Así se le llama cuando cumples con una expectativa porque tienes tal expectativa…y tienes tal expectativa, porque la cumples. Es tratar a un perro como bravo y que él se vuelva bravo por ser tratado de ese modo. Un ciclo sin fin.

A mediados de noviembre, sé que me romperán el corazón. Y como sé que pasará, sucede. Y porque siempre sucede, yo ya sé que pasará.

Entonces, intento crear mis propias profecías autorrealizadas. Digo que en diciembre mi ánimo será mejor, que para enero dejaré de procrastinar, y que en febrero ya no seré tan controladora, e intento creerlo de corazón, y que se haga realidad, para seguir creyendo en ello y que el siguiente año se cumpla otra vez. Pero, para marzo, aprendo que así no es como funcionan las profesías; no puedes hacerlas, sólo suceden, son como magia que creamos con nuestras mentes…pero, sobre todo, con nuestra imaginación. Las adaptamos, las retorcemos, para convencernos de que un poder mayor nos hace esto.

A mediados de noviembre del año pasado, no me rompieron el corazón como pasaba cada año, sino todo lo contrario, y entonces mi profecía se actualizó: siempre le pasará algo a mi corazón a mediados de noviembre. Puede ser bueno o malo.

Me siento más tranquila ahora.

50 First Words

Alan Flores y yo comenzamos con un nuevo reto:

Durante 12 semanas, estaremos publicando cada jueves un cuento o relato. El tema del mismo, lo tomaremos de un blog que diariamente publica (en inglés) temas para retos de escritura, llamado First 50 Words.

Si quieres, ¡únete a nosotros! Esta semana el tema fue “Mediados de noviembre”, la siguiente semana el reto es:

Mi secreto

No te limites, el texto puede ser tan largo como quieras, o tan corto como desees. ¡Compártelo con nosotros cuando lo hayas hecho!

El ángel tatuador

tattooed_angel_by_projectoli-d36bgt3
Photo by DESIGNECOLOGIST on Unsplash

Aún no le he dicho a nadie que un ángel me visitó noches atrás.

Era la chica más hermosa que jamás había visto. Al principio le tuve miedo, creí que venía a castigarme por haber pasado de nuevo la noche por una desconocida, pero ella me tranquilizó con su celestial voz y me hizo una petición:

-Por favor Mauricio, enséñame a tatuar.

Ante la visión de aquel sublime ser, ante sus palabras que sonaban como una lluvia de cristales, fue imposible oponer resistencia. Le dije que sí y la dejé pasar. Entró por la ventana y, sin voltear a ver a la desconocida en mi cama, se dirigió a mi estudio. Estaba envuelta en un halo de luz y, aunque no tenía alas, apenas tocaba el piso al caminar.

Me asomé hacia la calle para ver si alguien la había visto entrar a mi departamento. La calle estaba vacía y oscura. Ni un alma, ni un auto. En cuanto a la desconocida, parecía que no la despertaría ni un tren.

Al principio me embriagó su presencia. No me atrevía a hablarle. Me sentía ante un milagro y, mientras le enseñaba mi rudo arte, la admiraba.

Tristemente, el milagro se desvaneció. Al tercer día ya no me sentía tocado por Dios y su presencia me parecía tan cotidiana que la cuarta noche volvió a encontrarme despertando al lado de una desconocida. Fue hasta entonces que le hablé.

-¿Por qué quieres aprender a tatuar?

Sin mirarme, concentrada en lo que hacía, respondió:

-Soy un ángel guardián, y aquel a quien cuido ha sido un pecador incorregible, pero ni Dios ni el demonio han querido castigarlo. Estoy cansada de que su alma corrompida hiera a los demás. Así que quiero tatuar sus pecados en su piel para que ya no pueda escapar de ellos. Si fuerzas mayores no harán justicia, ¡yo lo haré por mi cuenta!

La ira ensuciaba sus palabras, y en sus ojos había tristeza. Una lágrima plateada rodó por sus mejillas.

-¿Por qué lloras?

-Porque lo amo, lo amo más que a nada, pero ese mismo amor me hace querer castigarlo. Ya ha pecado suficiente.

Tomé su mano. Nunca antes la había tocado, era cálida y suave, ligera como si estuviera hecha de plumas.

-Él se lo ha buscado- le dije –No llores, estás haciendo lo correcto. Tal vez a todos nos hace falta que nuestro ángel nos tatúe los pecados, nos recordarían que debemos ser buenos.

Sólo intentaba consolarla, en realidad me parecía que su idea era depente, pero era demasiado hermosa como para decirle eso. Me miró a los ojos y temí que pudiera leer mis pensamientos, pero su sonrisa me tranquilizó. Mientras ella seguía tatuando, miré su cuerpo. Aquel era un ángel, pero tan ingenuo, tan manipulable como cualquier mujer. Fue entonces cuando comencé a desearla como a cualquier mujer

El séptimo día, mi alumna prodigio, habiendo ya adquirido el conocimiento que quería, me dijo que jamás volveríamos a vernos. Me sentí entonces libre de llevar a cabo mis deseos. Comencé a tocarla y a besarla; ningún otro cuerpo había provocado antes en mí tanta lujuria. Ella accedió a todo lo que quise hacer con ella. Como cualquier otra mujer.

Aún no se lo he dicho a nadie porque no me creerían; les parecería más verídico pensar que, borracho o drogado, me llené yo mismo el cuerpo con los pecados que he cometido.

Rubik

Photo by Olav Ahrens Røtne on Unsplash

Una cara es todo sonrisas y bromas.

La segunda es toda sexo, toda pasión, toda lujuria.
Su tercer rostro es preocupación, amabilidad…
Pero tiene tres caras más, no tan fáciles de ver.
La primera es controladora, agresiva.
Hay otra, intelectual, ávida de conocimiento.
Y la más difícil de ver, la base: un enorme miedo.

Él no es ni la cara roja, ni la azul, ni la amarilla; él es todas juntas. Todas se mueven al mismo tiempo, mover una es desordenar las demás, no son distintas capas separadas, sino, todo junto, una misma superficie.
Todo lo tridimensional es confuso: lo que está frente a ti no es todo lo que hay, siempre existe la otra cara, y a veces, al estar mirando una faceta, nos olvidamos de las demás, por eso nos sorprendemos cuando un lado luce perfecto pero, al darle la vuelta al cubo, todo lo demás es un desastre.

IRREVERSIBLE

Photo by Hush Naidoo on Unsplash

Las agujas se meten en la piel sin pedirte permiso e introducen en ti sustancias desconocidas. Contra tu voluntad, se abren paso entre las capas de tu piel para llegar a lo más profundo de ti. Y no hay forma de deternerlas, no puedes pedirle a la enfermera que extraiga de tu cuerpo ese objeto metálico, debes aguantar hasta el final, debes de soportar esa intromisión a tu ser.

Las agujas tienen una sensación de irreversible.

Irreversible es cuando, desde la base de la resbaladilla te dejas ir con un ligero empujón y sabes que no podrás ya detenerte sino hasta alcanzar el piso. Nada de lo que hagas va a devolverte al momento anterior. Irreversible es cuando aseguran la barra de seguridad en la montaña rusa y el carrito comienza a moverse. Irreversible es cuando tu anillo cae por la tubería del lavabo y sabes que jamás volverás a tenerlo en tus manos.

No hay nada a lo que yo tema más intensamente que a la sensación de irreversible.

Photo by Matt Bowden on Unsplash

SOMOS…

Somos un todo.

Somos lo que demostramos por fuera, pero también lo que hay en nuestro interior.

Somos las decisiones que tomamos, pero también el alma con la que nacimos.

Es tan erróneo negar el cuerpo como negar el espíritu. Es erróneo disociarnos, hacer opuestos para todo.

Lo grotesco y lo sublime forman parte de una misma cosa.

Ser humano es ser contradictorio.

Por ser algo tan natural, ni siquiera habría de llamársele contradicción.

STRIP THE WALLS

Es tiempo de cambiar. Desnuda las paredes; no tendrás espacio para nuevos recuerdos si están atiborradas de reliquias del pasado.

Es tiempo de crecer, es tiempo de proyectos nuevos. Desnuda las paredes y reemplaza las fotografías consumidas por el sol, por un mapa del mundo que te recuerde todo lo que hay por ver, por conocer; que te recuerde que aquí ya se agotó todo, y que debes ir a buscar con qué tapizar nuevas paredes. Nuevos lugares, nuevos rumbos.

Desnuda las paredes para que recuerdes que aún tienes frente a ti un lienzo en blanco sobre el cual pintar.

Photo by David van Dijk on Unsplash